De los clásicos de los ochenta «Los Goonies» e «E.T.« a más recientes producciones como «Super 8» o «Stranger Things« se retrata a los niños como exploradores que parten hacia lo más recóndito de sus barrios para descubrir lo que pueda pasar. Se puede decir que estos clásicos de los ochenta inspiraron, e inculcaron, un espíritu de aventura en aquellas generaciones de jóvenes; despertando su imaginación y su curiosidad para salir y vivir sus propias aventuras y recuerdos. Gracias a viajes épicos, mapas del tesoro, trampas, piratas y extraterrestres, se estrechaban sus lazos de amistad y se consolidaban decisiones desafiantes que resultaban en extraordinarias aventuras en equipo. Por lo tanto, desarrollaban un instinto de aventura gracias a su intriga, curiosidad y capacidad de asombro explorando el mundo de niños, distinto del de los adultos.

Hoy en día, nuestras vidas y nuestro tiempo libre son en gran medida absorbidos por la tecnología, las redes sociales y los smartphone. Definitivamente esta es la realidad de gran parte de los jóvenes y niños. Enganchados a Instagram, Facebook, celebrities y la Xbox; ¿dónde ha quedado el espíritu aventurero de la sociedad? Con acceso limitado a la tele y el ordenador para mantenerlos en casa, los niños se buscaban su propia diversión e inventaban nuevas formas de entretenerse ellos mismos. Por eso, ahora no se vive como en los viejos tiempos cuando cogíais la bici tú y tus amigos y salíais al bosque para explorar y vivir vuestras propias aventuras.

Existen una diversidad de factores que han contribuido a esta reducción del espíritu de aventura. Entre los padres, la tecnología se constata como un factor mayoritario, pero también, se ha desarrollado lo que se conoce como la “cotton wool culture». El crecimiento de la obsesión por la seguridad de los niños cuando juegan en la calle, asociado más con los accidentes de tráfico y la desconfianza general en las personas, lleva a barrios más cerrados y menos amigables. La «cotton wool culture» se relaciona con la ideas de la sobreprotección que resulta en un descenso de la libertad para jugar y explorar debido al aumento de envolver a los niños entre algodones para asegurar que están completamente seguros.

Sin embargo, ¿hasta qué punto es sano? A lo mejor en el pasado no se tomaban bastantes precauciones en cuanto a la seguridad y la salud, pero hoy ¿no se está en el otro extremo? Los rasguños, las heridas, los cortes y los moratones forman parte de la infancia. Romper y ensuciarse la ropa forma parte de la aventura y la exploración. Los cortes se convierten en marcas de guerra que cuentan tus recuerdos y se hacen parte de la historia de tu vida, mientras que la aventura te da la oportunidad de desafiar al peligro y enfrentarte a tus miedos. Es necesario que los niños puedan percibir con claridad la realidad del mundo cuando son jóvenes para que cuando sean mayores la vida sea menos abrumadora.

¿El miedo está matando nuestro espíritu de aventura?

La vida está llena de arduos problemas, desafíos y decisiones a las que enfrentarse relacionados con el miedo y la asunción de riesgos. Si no inculcas un espiritu de aventura a los niños cuando son pequeños y no tienen que hacer frente a desafíos o problemas, ¿cómo se enfrentarán al mundo real? Los niños necesitan oportunidades para explorar y asumir riesgos porque son curiosos y es importante que aprenden a hacer cosas de manera segura. Su curiosidad y espíritu de aventura no deberían ser ignorados, sino alimentados.

Mucha gente se queja que las generaciones más jóvenes han desarrollado una dependencia al hogar y a estar en interiores, por eso quizás es necesario que les enseñemos y les mostremos cómo vivir aventuras y explorar para despertar su imaginación. Enseñémosles que ensuciarse es divertido, que las cuerdas en las ramas de los arboles están para columpiarse y las bicis existen para atravesar los bosques y explorar. Todo debe apuntar a desarrollar su sentido de la imaginación y permitirles sentirse libres en vez de atrapados física y mentalmente.

Algunas opciones de aventura en familia sin complicación:

  • Acampar en el jardín
  • Jugar con el barro
  • Montar en bicicleta
  • La escalada
  • El surf
  • Montar a caballo
  • Patinar
  • El senderismo
  • Una búsqueda del tesoro
  • Jugar al escondite
  • Construir una casa en el arbol

Se trata de vivir experiencias y ganar recuerdos y amigos. Tus aventuras no necesitan incluir extraterrestres o búsquedas de tesoros piratas, sino pasión por la vida. Necesitamos seguir viviendo aventuras porque si no desaparecerán.

Algunas ventajas de mantener vivo el espíritu de aventura:

  • La aventura es una forma sana para expresarte y combatir tus miedos y preocupaciones.
  • Te ayuda a tomar decisiones y desarrollas tu autoestima.
  • Refuerzas tu resiliencia y desarrollas un espíritu abierto.

No puedes permitir que el miedo al fracaso o la vergüenza te roben el valor que puedes ganar una vez sales de tu zona de confort y pruebas nuevas experiencias, haces frente a nuevos retos y emprendes nuevos caminos.

¿Piensas que los tiempos han cambiado? ¿La época del espíritu de aventura de los niños se acaba?